Cómo abrir las ostras y cómo degustarlas

Abrir las ostras es un procedimiento bastante complejo y delicado y puede representar, para los novatos en la cocina, un auténtico emprendimiento, también porque es necesario poder sacar la pulpa sin perder el delicioso néctar que contienen.

Sin embargo, es bueno tener en cuenta que utilizando las herramientas adecuadas y las técnicas más adecuadas, abrir estos deliciosos y preciosos moluscos se convierte en un juego de niños.

Descubramos juntos cómo abrir las ostras, qué herramientas usar y finalmente cómo servirlas, empezando sin embargo por la elección porque deben ser estrictamente frescas.

Cómo comprobar la frescura de las ostras.

Evidentemente, antes de preparar todo lo necesario, es importante comprobar la frescura de las ostras antes de comprarlas. ¿Igual que? Prestando atención a estos 3 aspectos en particular:

  • Cascarón: debe estar cerrado. De hecho, en presencia de una concha abierta, es posible que la ostra ya esté muerta. Simplemente dale un golpe en el cuerpo y si la ostra es reactiva y se cierra inmediatamente, significa que está viva y se puede comer sin peligro;
  • Oler: las ostras frescas desprenden un agradable aroma salado del mar. Tenga cuidado con los olores demasiado penetrantes y putrefactos;
  • Peso y sonido: cuando las ostras están vivas están bien cerradas y guardan en su interior el líquido útil para su supervivencia. En consecuencia, cuando los sacuda, deben ser pesados ​​y dar un sonido completo. Cuanto más ligeros sean y suenen huecos, más ostras muertas estarán.
Ostras cerradas

Finalmente recomendamos evite comprar ostras que estén demasiado sucias, con residuos de arena, algas y barro, y que se encuentran en el momento de la compra ya sumergido en agua.

Al pertenecer a la categoría de animales que se alimentan por filtración, las ostras podrían estar contaminadas por sustancias no deseadas o microorganismos presentes en el agua en la que fueron colocadas.

Que necesitas para abrir las ostras

Antes de repasar las diferentes técnicas que se utilizan para abrir las ostras, es recomendable equiparse con todo lo necesario, entre ellos:

  • Cepillo de cerdas duras: imprescindible para limpiar la carcasa exterior antes de abrirlos. Si no tiene un cepillo, un cepillo de dientes también es suficiente;
  • Guantes resistentes: los del horno son perfectos. En ausencia, se puede utilizar un simple paño para proteger las manos;
  • Cuchillo de ostra: un simple cuchillo de cocina, al ser delgado, podría romperse muy fácilmente en la fase de forzamiento. El cuchillo de ostras, en cambio, tiene unas características muy específicas que lo hacen adecuado para este propósito (hoja corta, puntiaguda y bastante gruesa);
  • Cama de hielo: sobre el que colocar las ostras hasta el momento de servirlas.

Cómo abrir las ostras: 2 técnicas diferentes

Abriendo una ostra

Después de haber lavado cuidadosamente la capa exterior de las ostras con agua corriente con el cepillo especial, ponerse guantes protectores y proceder con las operaciones de apertura. Hay dos técnicas diferentes para abrir ostras:

  1. La primera es forzar la apertura dejando que la hoja del cuchillo entre en las conchas. La ostra, si todavía está viva, generalmente deja una pequeña abertura en la que insertar la hoja.
    Pero ojo, porque después de un primer intento que ha salido mal, la ostra se cerrará rápidamente apretando las válvulas.
    Si, por el contrario, has conseguido introducir la cuchilla en su interior será necesario realizar un movimiento giratorio para cortar en dos el músculo aductor de la ostra (el biso). Una vez que se desprende el músculo, la ostra se abre fácilmente en dos;
  2. La segunda técnica menos arriesgada y, una vez aprendida, mucho más rápida es encontrar la llamada bisagra en la parte trasera de la ostra, es decir, la parte donde se unen las dos válvulas.
    A menudo, la bisagra está cubierta de incrustaciones y no es muy visible, sin embargo, una vez descubierta, simplemente inserte la punta de la cuchilla y la palanca sin forzar demasiado.
    Una vez separadas las válvulas, basta con introducir el cuchillo y, con un movimiento giratorio, cortar el músculo para abrir la ostra.

Además, para facilitar el descascarado, puedes poner las ostras en el congelador durante un cuarto de hora o comprar las de fácil apertura, es decir, ya abiertas y luego selladas con una resina especial que luego se retirará.

En ambos casos, sin embargo, conviene recordar que la frescura de este precioso molusco se ve claramente afectada.

Y ahora, ¿qué hacer con él?

Ostras abiertas y limón

Una vez que comprenda cómo se abren las ostras, es hora de averiguar qué hacer con ellas, o mejor dicho, cómo probarlas.

Muchos las prefieren crudas, así que después de quitar el exceso de agua de las ostras y dejarlas unos minutos en el hielo, para que alcancen una temperatura entre 4 y 8 ° C, puedes comerlas:

  • Natural, molusco y líquido juntos;
  • Con un poco de jugo de limon (y pimienta, para los que lo prefieran);
  • Camino francés, con chalotas marinadas en vinagre, pimienta y servidas con pan tostado y mantequilla salada encima;
  • Con un poco de vodka;
  • Hacia Napoleón, es decir con aceite, sal, pimienta, jugo de limón y coñac;
  • Con un poco de vino blanco para ser vertido en la concha y bebido inmediatamente después de comer la ostra.

Quienes decidan darse el gusto de preparar algunas recetas a base de ostras deben recordar evitar tiempos de cocción demasiado largos y condimentos excesivos. Estos moluscos se prestan perfectamente para ser fritos, al vapor, gratinados o a la plancha.

los ostras fritas primero hay que pasarlos en una especie de rebozado a base de harina tamizada, sal, pimienta, nata y clara de huevo batida hasta que quede tersa y luego freír en abundante aceite. Una vez retirados del aceite y secados con papel absorbente de cocina, se pueden servir y acompañar con jugo de tomate aromatizado con limón.

los ostras al vapor son muy fáciles de preparar. Simplemente coloque una olla con agua en la estufa, coloque un colador o un colador y cubra con una tapa. Tan pronto como el agua empiece a hervir, simplemente coloca las ostras en el colador y déjalas cocinar por 5 minutos.

Ostras gratinadas

los ostras gratinadas. Una vez abiertas las ostras, espolvorearlas con pan rallado previamente aromatizado con sal, pimienta y perejil picado y espolvorear con un chorrito de aceite. Luego hornee en el horno precalentado durante unos 10 minutos a 220 grados.

Finalmente, el Las ostras a la parrilla que, una vez cocido, se puede servir de tres formas distintas:

  • Con un pinzimonio a base de aceite, perejil y jugo de limón;
  • Con una nuez de mantequilla dentro de la cáscara que se debe insertar antes de asar;
  • Con un relleno real a base de bechamel, queso, mantequilla y pan rallado.

En definitiva, hay multitud de formas de preparar y servir las ostras. Simplemente elige el que más se adapte a tus gustos.

Por último, es importante recordar que aunque las ostras, una vez limpias, abiertas y colocadas en un paño húmedo, se pueden conservar en la nevera durante varios días, sigue siendo preferible consumirlas lo antes posible para saborearlas en todo su frescor. .

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