Pasta con salsa de tomate: Calorías y beneficios

Es la comida italiana favorita en todo el mundo. Si se come correctamente y en las cantidades adecuadas, también es una forma excelente de mantenerse delgado y sano.

La pasta con salsa de tomate es uno de los platos italianos más populares y apreciados en el extranjero. Siempre ha sido una de las estrellas de la dieta mediterránea, reconocida en todo el mundo como un auténtico modelo nutricional ideal para mantenerse sano y en forma.

Además de ser buena para comer, cuando se cocina correctamente y se consume en las cantidades adecuadas, la pasta con salsa de tomate ayuda a mantenerse en forma y delgado. «Este plato aporta vitaminas, fibra y carbohidratos ‘buenos’ que te dan energía y facilitan el buen funcionamiento del organismo», explica la nutricionista Valentina Schirò.

Pasta con salsa de tomate: valores nutricionales

Pasta con salsa de tomate: valores nutricionales

Desde el punto de vista nutricional, un plato de pasta con salsa de tomate cubierto con una cucharada de aceite de oliva virgen extra garantiza una buena cantidad de hidratos de carbono complejos.

«La pasta contiene nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del metabolismo y para ayudar al organismo a quemar grasas», explica Schirò. También es muy buena para saciarte. «Los carbohidratos complejos de la pasta proporcionan energía al cuerpo lentamente, para ayudarte a sentirte lleno antes y durante más tiempo». La sensación de saciedad aumenta aún más si la pasta es integral. «En comparación con la pasta blanca, la pasta integral proporciona energía de forma más constante, permitiendo que el cuerpo absorba y utilice los azúcares más lentamente porque tiene más fibra», afirma.

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Además, la pasta integral también aumenta la cantidad de antioxidantes en tu plato, lo que te ayuda a mantenerte joven. «Aporta una mayor cantidad de polifenoles, que tienen un verdadero efecto protector sobre la salud del corazón y del organismo en general», añade la nutricionista.

Por qué es bueno para ti

La pasta con salsa de tomate y aceite de oliva virgen extra es mejor para la salud que un plato de penne o espaguetis al natural o sólo con aceite. «Además de tener mejor sabor, contiene más nutrientes valiosos. Los tomates son una buena fuente de licopeno.

Cuando se cocinan, este antioxidante, que ayuda a combatir el envejecimiento, está más disponible. Mientras que el aceite de oliva virgen extra aporta ácidos grasos esenciales que ayudan a mantener baja la glucemia, o los niveles de azúcar en sangre, responsables de las punzadas de hambre repentinas», explica.

Siempre que se coma al dente

Lo ideal es cocer la pasta hasta que esté al dente. «Comparada con la pasta bien cocida, tiene un índice glucémico más bajo. De hecho, cocer la pasta demasiado tiempo hace que el organismo absorba más rápidamente el almidón del que está llena», explica la nutricionista.

Cómo comerla

«La mejor manera de comer pasta con salsa de tomate sin sacrificar la línea es evitar comer otras fuentes de hidratos de carbono, como pan o pizza, en la misma comida», señala el experto. Presta atención también a la cantidad. «La pasta con salsa de tomate es muy energética. Una ración de 70 gramos de espaguetis o rigatoni con salsa de tomate tiene unas 380 calorías».

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